Si tienes miedo a volar, no te preocupes, estos aviones están fijos al suelo. Dentro de ellos encontrarás lo habitual en un avión y mucho más. Viajar en primera clase nunca ha sido más cómodo y sin necesidad de moverse del sitio. Abróchense los cinturones que despegamos ya.
Hotel Boeing 727
En el corazón de Costa Rica se encuentra este Boeing 727, en un lugar en el que la publicidad asegura que hay más monos que personas. Sólo tiene dos habitaciones , cuarto de baño, cocina y un gran balcón desde donde se divisa el Parque Nacional Manuel Antonio y el mar de Costa Verde. El mobiliario es de madera, tallada a mano. Este avión es de 1965 y voló para dos compañías, la South Africa Air y Avianca Airlines (Colombia). No le falta detalle, y se puede comprobar pulsando en el enlace del título, donde también se pueden ver imágenes del transporte y la transformación de este avión en hotel. Se puede encontrar alojamiento a partir de los 350 dólares en temporada baja.
Jumbo Stay
Otro Boeing, esta vez un 747 . Construido en 1976 voló muchos años con la aerolínea estadounidense Pan Américan World Airways. En 2008 aterrizó en Estocolmo y ya no se movió de aquí. Ahora se encuentra muy cerca del aeropuerto, transformado un hotel de 27 dormitorios con un total de 76 camas, bar y restaurante. El personal del hotel va uniformado como si fueran la tripulación de un avión. Los precios por noche son a partir de 48 euros.
The Plane Motel
El Parque Woodlyn en Nueva Zelanda, es conocido por por sus estrafalarios alojamientos, desde un hotel para Hobbits a este carguero de Bristol cuyo último vuelo fue una misión en la guerra de Vietnam. Se trata de un motel con dos habitaciones. Los pasajeros, perdón, los clientes del hotel pueden elegir alojarse en alguna de las cuatro habitaciones situadas en la cola del avión o la más privilegiada situada en la cabina, que se conserva intacta.


